
Este producto es para uso experimental y produce diferentes efectos en cada persona. No se utiliza para el tratamiento de ninguna enfermedad en particular, sino que actúa en todo el organismo, y los sistemas inmunitario y digestivo se encargan del resto. Este modo de curación natural es muy diferente al de la medicina tradicional.
El consumo diario de El maná de la montaña, extraído de agua mineral, ha demostrado la superioridad de este producto sobre otros que contienen ORMUS extraído de agua de mar, rocas o plantas. Algunos consumidores de El maná de la montaña han informado de los siguiente beneficios: estiramiento de la piel, reducción de alergias, incremento de la vitalidad y la líbido, crecimiento más rápido de pelo y uñas, aumento de la claridad mental y mejoría en el estado de ánimo. La mayoría de los consumidores también han notado un incremento de sus reservas de energía y un fortalecimiento de su sistema inmunitario. Además, se ha observado que aumenta la efectividad de plantas medicinales y fármacos, disminuye el dolor causado por la artritis, estimula el sistema nervioso y produce una mejoría general en diversas dolencias. Como biosuperconductores, los elementos en estado m ayudan a reparar las fibras nerviosas dañadas o rotas. Otros resultados frecuentes incluyen la mejora de la capacidad de concentración y el incremento de la regeneración celular. Algunos pacientes de esclerosis múltiple han informado de la reducción de sus síntomas degenerativos.
Normalmente, las personas más sensibles notan los efectos iniciales de calor, aumento de energía, estiramiento de la piel de la cara y el sonido Hu antes transcurrir treinta minutos de haber tomado el producto. Algunos no notan estos efectos debido a que el nivel de pH de su organismo es demasiado bajo. Las personas con facultades paranormales, como los radiestesistas, a menudo reciben respuestas más claras a sus preguntas. La oración y la meditación también mejoran. Algunos creen que tomando elementos en estado de alto espín pueden adquirir un cuerpo hecho de luz. En cualquier caso, pensamos que El maná de la montaña ayuda a recuperar el estado de salud original que El Creador desea para nosotros y a que nuestros últimos años de vida sean más gozosos, lúcidos y productivos.
El maná de la montaña se elabora de manera natural sin aditivos. Se utilizan cientos de litros de precipitado coloidal para producir unos pocos litros de maná en bruto supersaturado, el cual es filtrado hasta obtener partículas de menos de 0,1 micras de tamaño. Aunque los elementos en estado m no son los únicos agentes activos en El maná de la montaña, sus efectos son los predominantes. La mayor «impureza» en El maná de la montaña es el calcio orgánico unido a los elementos en estado m, que en sí mismo es un nutriente muy beneficioso. Debido al tamaño extremadamente pequeño de los coloides en El maná de la montaña (en la «crema» más refinada miden entre 0,01 y 0,1 micras), tienen una elevada proporción tamaño/peso y una enorme área de superficie. Esta «crema» proporciona a los coloides sus propiedades especiales.
Hay cuatro versiones de El maná de la montaña: RODIO/oro, PLATINO/rutenio, PLATINO/iridio y ORO/iridio en orden ascendente de peso atómico de los elementos en estado m. Cada versión proviene de un manantial distinto y mantiene todos los elementos del agua mineral presentes en el momento de su primer contacto con la superficie. Con nuestro proceso de elaboración concentramos los elementos en estado m que se encuentran en el agua mineral, supercargamos los coloides suspendidos y filtramos repetidamente la suspensión final hasta obtener racimos de átomos que miden menos de una micra. Puesto que no añadimos nada que no esté en el agua mineral, no consideramos que nuestras versiones del maná sean preparados, sino sólo la combinación de los diferentes elementos en su proporción natural en el agua según los metales preciosos en estado m que contiene. Una quinta versión del maná, el nuevo Combo + 50, consiste en una mezcla de las cuatro primeras versiones junto con una tintura con un amplio abanico de minerales extraídos de ceniza volcánica paramagnética. Esta tintura, que aporta multitud de frecuencias, pero no incluye elementos en estado m/de alto espín/ORMUS, también se puede adquirir por separado por el mismo precio que cada una de las cuatro primeras versiones del maná.
El maná verdadero, tal y como lo concibió El Creador para sus criaturas, no consiste en un solo metal precioso en un estado atómico específico de superconductividad, sino en un alimento equilibrado y estable con un conjunto de ingredientes y energías complementarias.
Como resultado del consumo regular de las diferentes versiones de El maná de la montaña, se han realizado ciertas observaciones. Todas las versiones producen un efecto energizador, pero su intensidad es directamente proporcional al peso atómico de los metales preciosos, puesto que este determina la capacidad de estos últimos para almacenar carga negativa en su superficie. Otros efectos, además del aumento del nivel de energía y carga negativa, dependen de las frecuencias de cada metal precioso en particular. Estos efectos son distintos según la química del organismo del consumidor, mientras que el incremento de energía depende del nivel de pH del agua de las células.
La versión RODIO/oro se caracteriza por ayudar al crecimiento de huesos, dientes y tejidos, y por sus efectos analgésicos. Las versiones que contienen PLATINO estimulan la actividad cerebral y pueden causar náuseas en personas alcohólicas. Puesto que el oro es el elemento más estable, la versión ORO/iridio produce un amplio abanico de efectos, especialmente en el aspecto onírico y espiritual.
Todas las versiones deben usarse al principio con moderación. El consumo regular durante años ha demostrado que la dosis sugerida de una cucharada de té diaria es suficiente para mantener un excelente estado de salud. Puesto que los efectos pueden ser tan sutiles que algunas personas no los reconozcan, el propio fabricante ha experimentado con mayores dosis para notarlos con más claridad. Un consumidor inicial puede tomar hasta un cuarto de litro en un mes o una onza diaria, pero no conocemos a nadie que necesite mantener estas dosis tan elevadas.
Aunque numerosos consumidores han informado de curaciones y mejorías en su salud, no ha habido ni un solo caso en que el consumo de El maná de la montaña haya empeorado el estado de una enfermedad. Si se toma a diario durante varios años, se puede obtener el rendimiento físico de un adolescente. Dolencias como artritis leves, pérdida del cabello, alergias e hipoglucemia han desaparecido al cabo del tiempo. Creemos que existe una estrecha relación entre la buena salud, los metales preciosos en estado m y la carga del agua de las células.
Hemos observado que cada combinación de elementos en estado m produce efectos ligeramente distintos, y creemos que esto es debido a:
a) Las frecuencias específicas de cada metal precioso.
b) Los diferentes niveles de parejas de Cooper.
c) Otros elementos que acompañan a los metales preciosos en estado m según el manantial del que proceda el agua mineral.
Aunque la mayoría de las personas notan efectos similares con las cuatro primeras versiones, la versión ORO/iridio, por ejemplo, se diferencia lo suficiente de la versión RODIO/oro como para poder elegir una de ellas según los resultados que se deseen.
El azufre es un elemento muy importante que el organismo necesita para elaborar ciertos componentes de su farmacia. Hemos observado que numerosas raíces y plantas medicinales sólo surten efecto si el organismo dispone de azufre. Los suplementos que contienen azufre, como el MSM, no neutralizan los elementos en estado m de El maná de la montaña, y varios consumidores de ORMUS han informado de que la vitamina B12, la creatina y el tryptophan también son beneficiosos.
El consumo de El maná de la montaña puede incrementar los efectos de estimulantes, plantas medicinales y medicinas homeopáticas.
Conservar el producto en lugar fresco y protegido de la luz solar.
No se pretende ningún beneficio médico
como resultado del consumo de ninguna de las versiones de El maná
de la montaña. Las
personas que utilizan este producto, al igual que cualquier otro que
contenga metales preciosos en estado m, lo hacen bajo su propia responsabilidad.
El maná de la montaña se comercializa como agua
mineral. Cualquier uso es responsabilidad del consumidor.